11/16/2012 09:05:00 a. m.

Los Economistas Aterrados y sus propuestas para "Cambiar de Economía"







Noviembre 2012

Traducción, resumen y anotaciones por Hasardevi

(Extractos tomados de l'Humanité)

Al final de este artículo, podrá encontrar el lector más información sobre estos Economistas... así como las conexiones con páginas conteniendo información respecto a sus propuestas y a su obra publicada.


Son maestros, investigadores, expertos, que ponen en debate propuestas de ruptura con las políticas neoliberales actualmente resquebrajadas. 

Se publican extractos de su obra: 

¡Cambiar de economía! (*)
Nuestras propuestas para 2012: el subtítulo del nuevo libro publicado Los Economistas Aterrados, expresa muy bien dos aspectos de su enfoque. Por una parte su voluntad de ir más lo más lejos posible en la crítica de la ideología neoliberal formulando "proposiciones que muestran claramente que las políticas alternativas, son a la vez deseables y posibles". Por otra parte, la conciencia de la necesidad de abrir el debate con los ciudadanos para evaluar los posibles resultados de la crisis. El enfoque de las elecciones le ofrece a este punto de vista una oportunidad extraordinaria.
Al lanzarse a esta aventura, Los Aterrados no buscan callar sus diferencias, "incluso las que han demostrado ser sustanciales".
Dos temas centrales merecen impulsar el intercambio: el de los medios para abordar el problema de la deuda pública y el de la naturaleza del crecimiento.
Esta libertad de tono y de expresión, no es evidentemente posible sino sobre la base del consenso. "Somos unánimes al considerar que no se puede salir de las garras de los mercados con las políticas de austeridad, las cuales además de ocasionar daños sociales, hacen caer el crecimiento y ciertamente no mejoran los balances públicos", dicen los economistas.

Para preservar esta diversidad, Los Aterrados se niegan a comprometerse bajo una bandera, sólo se proponen ayudar a los ciudadanos a elegir.

  • El gasto público, bueno para el bienestar social y el empleo*
Por Christophe Ramaux.
"Cargas sociales", "peso de las exacciones obligatorias":  es en estos términos acusadores como tradicionalmente se evoca el gasto público. La idea comúnmente admitida es la siguiente: el sector público improductivo está financiado por un gravamen sobre el sector privado que ahoga a éste último mientras que es él solo quien crea la riqueza. Con el fuerte aumento de la deuda pública desde 2008, la estigmatización se ha intensificado: habría que reducir urgentemente la esfera de la intervención pública. Europa se lanzó a una verdadera carrera. Para seducir a las agencias calificadoras y a los inversionistas financieros, reducirá más sus jubilaciones, el número de funcionarios, y más. ¿Y si el gasto público era ante todo algo bueno para el bienestar del empleo?
Los gastos de las administraciones públicas (Estado, colectividades locales y organismos de Seguridad Social) comprenden a las encargadas por los impuestos y las cotizaciones sociales, las asumidas por los recursos que estas administraciones tienen la venta de una parte de sus servicios (gasto hospitalario, gasto de inscripción en la universidad, boletos de museo, etc.) y las financiadas por los déficit. En total, el gasto público representa un poco más de 50% del PIB en Francia (52.5% en 2005, 56% en 2010 después de la recesión).
Pero, eso no significa de ninguna manera que más de la mitad de la riqueza va al sector público o a los funcionarios. (...) Por una parte, hay cantidades que se utilizan para pagar servicios públicos, y en consecuencia a remunerar a los funcionarios. Estos servicios benefician a las familias ya que de un modo u otro son ellas quienes los consumen. Por otra parte, hay unas sumas que corresponden a transferencias monetarias, que comprenden todas las prestaciones sociales en metálico (jubilaciones, subsidios de desempleo, etc.). Dan lugar por cierto a deducciones, pero inmediatamente son revertidas, a finales de cada mes, a los hogares, lo que sostiene su ingreso y por tanto su consumo.
Las prestaciones sociales pagadas en efectivo por las administraciones se elevan a 378 mil millones de euros (en 2010): Es cerca del 30 % de la renta disponible bruta de los hogares (y el 35 % del gasto público). Ciertos gastos comprometen y aseguran directamente el futuro. Un país tiene todo qué ganar al tener una población educada, una investigación de punta o más aún, infraestructuras modernas. Los empleadores gozan de estas infraestructuras y de la mano de obra formada por la educación nacional. Indirectamente, los gastos de transferencia son también útiles para ellos: las jubilaciones y los subsidios de desempleo alimentan el ingreso de los hogares. Sostienen pues su consumo y por consiguiente las salidas de las empresas.
Propuesta no. 1. Una política de apoyo a la actividad y aumento de impuestos a los más ricos a fin de ampliar los márgenes de maniobra presupuestal.
Propuesta no. 2. Una rehabilitación del gasto público que reconsidere las colaboraciones público-privadas y las políticas de desmantelamiento de los servicios públicos (RGPP, TwA, LRU, etc.).
Propuesta no. 3. Un plan plurianual de reactivación presupuestaria, en particular alrededor de tres aspectos: la enseñanza y la investigación, la salud, la ecología.
* Extracto del capítulo 5: "Elogio del gasto público".

  • Empresas:  Oponerse a la gobernabilidad accionaria*
 Por Benjamin Coriat, Thomas Coutrot, Roland Pérez y Olivier Weinstein.
Las discusiones sobre la crisis y las condiciones para salir de ella se enfocaron esencialmente en el sistema financiero y las reformas que hay que introducir allí. Entonces la financiarización de la economía también se tradujo en transformaciones profundas de las estructuras y de los modos de funcionamiento de las empresas industriales, que participan en la inestabilidad general del sistema. (...)
Para comprender lo que sucedió, hay que convocar una conjunción de factores que permitieron el desarrollo del poder del mundo financiero y del avance hasta la hegemonía de una nueva ideología de la empresa centrada en la noción del "valor accionario". (...) Este activismo puede tomar formas diversas: presiones cerca de los dirigentes para conseguir tasas elevadas de rentabilidad, del orden de 15 al 20%, presiones para imponer nuevas normas de gobernanza a la empresa - por ejemplo, en cuanto a la composición de los consejos de administración - o incluso intervención directa en la gestión de la empresa.
Estas consecuencias son considerables. (…) Podemos distinguir de éstas, tres dimensiones: la transformación de los sistemas de producción, la transformación de los modos de administración laboral y el cambio radical de las condiciones de reparto de utilidades creado por la empresa.
Bajo el estandarte de la búsqueda de la "flexibilidad" y de la movilidad, asistimos a un verdadero estallido de la empresa como un colectivo de trabajo: aparición de una nebulosa de entidades jurídicamente independientes, multiplicación de los estatutos de los asalariados, la distancia creciente entre los diferentes componentes de la empresa y entre las diferentes categorías de asalariados y de gerentes. Todo se acompaña de una diversificación de los modos de remuneración que va a alimentar el incremento en las desigualdades.
(…) A esto se añade la desconexión entre dividendos y utilidades: en el período de expansión de las utilidades, las empresas aumentan sus dividendos por acción, pero, a la inversa, en el período de degradación de las utilidades, intentan mantener los dividendos a un nivel satisfactorio aumentando su tasa de distribución. El mantenimiento de dividendos elevados, aun cuando las utilidades bajan, permanece como prioridad de la política de las empresas, la mayoría de las veces en detrimiento de la inversión y en detrimiento del R*D.
 (...) Ha sonado la hora de un cambio radical de modelo y de filosofía. (...)
Es urgente apartarse de la ideología que exige que la información financiera de las empresas sea formateada para satisfacer sólo las necesidades de los accionistas y de los inversores. Revisar las normas contables, volver a definir los indicadores y las herramientas de medida del desempeño debe ayudar a alcanzar representaciones más exactas de la salud de las empresas y de sus actividades.
(…)
 Para revertir los defectos de la gobernanza accionaria, hay que ir todavía más allá y promover nuevos derechos que se refieren a todos los sujetos involucrados en las orientaciones económicas y financieras de la empresa y se traducen en efectos sobre el empleo o las remuneraciones.
Propuesta No. 1. Reformar profundamente la tributación sobre los ingresos de los directivos y de los accionistas y sus formas de remuneración; penalizar la distribución de utilidades no reinvertidas; limitar los ingresos más altos.
Propuesta No. 2. Ampliar las competencias y los poderes de los comités de la empresa; dar a los asalariados nuevos derechos en materia de elección y de estrategias económicas.
Propuesta No. 3. Asegurar en el seno de la empresa, la representación de las principales partes interesadas por sus actividades.
 *Extracto del capítulo 7: "Empresas: salir de la financiarización"
  • Repensar el trabajo *
Por Philippe Askenazy y Philippe Méhaut. 
Olvidado hace tiempo, el trabajo vuelve de nuevo al primer plano. El retroceso de la industria, la subida de los servicios, el mito de una economía inmaterial hicieron pensar que las condiciones de trabajo, a menudo vistas únicamente en contacto con la transformación de la materia, se mejorarían; mecánicamente, el contenido del trabajo estaría mejor capacitado y florecería.
Hacia finales de los años 1990, un debate alrededor del "fin del trabajo" ponía en duda su papel central de "gran integrador" en la sociedad. Paralelamente, al menos en Francia, la persistencia de un alto nivel de desempleo enfocaba la atención y las políticas sobre el empleo, cualquiera sean las cualidades de éste. Más aún, la lucha contra el desempleo debía pasar por el abatimiento de costos del trabajo y por el desarrollo del estatus del empleo degradado; para decirlo claramente: por la precariedad. 
Las nuevas tecnologías habían originado muchas esperanzas. Estas han permitido sin duda, gracias a la automatización, aliviar la carga física desde los años 1970 (…). Fundamentalmente, las tecnologías no están al servicio del trabajador sino al del poseedor del capital, el empleador.
Estas pueden permitirle reforzar el lazo de subordinación,  controlar o prescribir el contenido del trabajo, "optimizar" su ritmo, suprimir los tiempos muertos, poner en competencia a los asalariados o incluso desunir los colectivos organizando un trabajo por equipo inestables. Así, la explotación de los potenciales ofrecidos por las tecnologías responde más que nunca a los imperativos de rentabilidad, descuidando al trabajador. En este contexto, hasta una política de reducción de la duración del trabajo no puede "naturalmente" reducir la carga de trabajo. (...)

En la mayoría de los campos relativos al trabajo (organización del trabajo, riesgos y salud, formación), se ve proliferar el discurso alrededor de la idea de un Estado "reducido" (falta de medios financieros y de poderes efectivos de intervención). 
 En nombre de la preeminencia del diálogo social, numerosas decisiones, reglamentarias o financieras, son remitidas a los socios. (…) Hay que volver a otras reglas, a otras combinaciones entre las responsabilidades de unos y otros. El Estado promulga las normas y controla su aplicación. (…) ¿Pero cuál es la credibilidad de este modelo si el Estado mismo contraviene a las principales reglas? ¿Cuántos profesores han experimentado un examen médico regular del trabajo? ¿ Cuántos timos de contratos temporales  en todas las administraciones públicas? (…)

El mejoramiento del trabajo pasa pues también, por una nueva gestión de los recursos humanos del Estado a todos los niveles: hay que repensar el contenido del trabajo y devolver su sentido a las misiones del servicio público.
Propuesta No. 1. Construir una verdadera diplomacia internacional del trabajo en la cual Europa sería uno de sus motores.
Propuesta No. 2. Aprovechar la oportunidad de la transición ecológica para crear nuevos empleos y oficios, crear una herramienta de reconquista de las condiciones de trabajo y de las condiciones del trabajador.
Propuesta No. 3. En Francia, restablecer el trabajo como centro de las preocupaciones del Estado normalizador, empleador y ordenante.
* Extracto del capítulo 8: "Devolver el futuro al trabajo".
  • Permitir un financiamiento de los Estados menos costoso *
Por Frédéric boccara, Edwin Le Héron y Dominique Plihon.
Una de las apuestas de la política monetaria es asegurar una financiación barata de los Estados gracias a tasas de interés y de inflación baja. No olvidemos que el 1 % de tasa de interés además, son al final, más de 15 mil millones de euros de intereses suplementarios sobre la deuda pública de Francia, así que son más de 15 mil millones a recaudar. Hoy, con la crisis y la especulación sobre las deudas soberanas, este objetivo ya no es suficiente.

El tránsito del Fondo europeo de estabilidad financiera (FESF) al mecanismo europeo de estabilidad (MIS) - Mecanismo perenne de asistencia a los países en dificultad dotado de 700 mil millones de euros, con una capacidad efectiva de préstamos de 500 mil millones - es una etapa importante, pero perversa, porque se combina con respecto al pacto euro plus. Lo mismo ocurre con las cláusulas de acción colectiva integradas en los nuevos títulos a más de un año emitido por los Estados.
Deberán llevarse a cabo, a corto plazo, las intervenciones sin límite del Banco Central Europeo (BCE) sobre el mercado secundario de las deudas públicas para asegurar su liquidez y estabilidad.
Deben ser puestas en acción otras soluciones, para lo cual se necesita un nuevo tratado europeo: así, la deuda pública de los Estados miembro debería ser totalmente garantizada por ellos mismos y por el BCE con el fin de romper con la especulación.
 Nadie en Europa tiene nada qué ganar con la quiebra de un Estado y la solidaridad europea no debe quedarse en el eslogan.
Una transformación profunda del sistema bancario y financiero aparece pues como una de las claves de la reconstrucción de la Unión Europea y de la zona euro sobre nuevas bases, más democráticas y más eficaces. Por una parte, una nueva organización de los bancos y del crédito, y por otra, una reforma de la política monetaria y del sistema europeo de los bancos centrales, constituyen los pilares de esta transformación que es necesaria.

 Propuesta No. 1. Reajustar a los bancos sobre la distribución del crédito para un mejor dominio de los riesgos y para reducir al máximo la especulación.
Propuesta No. 2. Recrear un polo público bancario y financiero para financiar las colectividades locales y PYME (Pequeñas y medianas empresas) y para comprometer la reconversión económica ecológica y social de la economía francesa.
Propuesta No. 3. Reformar el sistema europeo de bancos centrales para llevar una política monetaria a objetivos amplios y controlada democráticamente.
 *Extracto del capítulo 10: "Por un sistema de financiamiento emancipado de los mercados financieros". 
  • Por un cambio del estado de los bancos*
Por Frédéric Lordon.
 Todos los argumentos se acumulan actualmente para exigir, si no una nacionalización, al menos una desprivatización integral del sector bancario. Por la posición que ocupan en la estructura social del capitalismo, los bancos necesariamente son culpables de varias apropiaciones de bienes comunes - que bien podrían llamarse tomas de rehenes-, ya que son de hecho, poseedores de bienes públicos, la seguridad de las cajas monetarias de la población y la integridad del sistema de los pagos; es pues impensable que los Estados se desentiendan de su suerte y puedan abstenerse de venir a salvarlos. Esta garantía exorbitante no podría quedar sin una contrapartida del mismo formato, que no puede ser sino la sumisión a un control público integral. (...)

Proposición No. 1. Separación radical entre bancos de depósito y bancos de inversión.
Proposición No. 2. Prohibición de las OTC (over the counter, transacciones "en el mostrador", directas) y el margen de inversión (especulación con fondos prestados), la repatriación de todas las transacciones en las bolsas transparentes, 
 controlado y nacionalizadas.
Proposición No. 3. El cambio estructural bancario en un sistema socializado de crédito.
* Extracto del capítulo 11: « La pasividad alarmante de la regulación financiera ». 

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(*) Los Economistas Aterrados es el nombre que varios economistas franceses se han dado a sí mismos al "ver que nada ha cambiado en el discurso a favor del liberalismo económico ni en las políticas económicas que, desde su análisis, condujeron a la crisis actual. Estos  Économistes Atterrés, redactaron un manifiesto en 2010 en donde establecen su creencia de que "otras políticas económicas son posibles" e invitan al debate de estas ideas a los ciudadanos, ver: (http://www.atterres.org/qui-sommes-nous)

En dicho manifiesto, denuncian diez puntos que ellos consideran falsas evidencias que siguen inspirando las decisiones en Europa:


  1. Los mercados financieros son eficientes.
  2. Los mercados financieros favorecen el crecimiento económico.
  3. Los mercados son buenos jueces de la solvencia de los Estados.
  4. El alza excesiva de la deuda pública es consecuencia de un exceso de gasto.
  5. Hay que reducir los gastos para reducir la deuda pública.
  6. La deuda pública traslada el precio de nuestros excesos a nuestros nietos.
  7. Hay que tranquilizar a los mercados financieros para poder financiar la deuda pública.
  8. La Unión Europea defiende el modelo social europeo.
  9. El euro es un escudo contra la crisis.
  10. La crisis griega ha permitido por fin avanzar hacia un gobierno económico y una verdadera solidaridad europea.

Frente a estos puntos, se ofrecen 22 alternativas para salir de la crisis, ver: http://blog.ccoo.es/gallery/10/Manifiesto%20economistas%20aterrados.pdf

Aquí la información sobre el libro "Cambiar de Economía" cuyos extractos se apuntan en este artículo: http://www.catarata.org/libro/mostrar/id/795
A la fecha, los Economistas Aterrados han publicado Europa al Borde del Abismo, El Manifiesto de Economistas Aterrados, y Cambiar de Economía. 
Tras las reuniones internacionales en Florencia del 8, 9, 10 y 11 de noviembre, se ha creado una red de economistas progresistas (réseau d'économistes européens progressistes). El 14 de noviembre de 2012 se acaba de publicar el comunicado de prensa en donde consta lo anterior: 
http://www.atterres.org/sites/default/files/Communiqu%C3%A9%20de%20presse%20E-PEN_0.pdf

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