12/14/2023 10:46:00 a. m.

No soy obradorista

Por Jorge G.

Diciembre 11, 2023

Tengo que decirlo, no soy obradorista aunque lo fuí por más de 15 años. 
El día que salí, junto con cientos de miles, a protestar contra la embestida gubernamental y mediática contra un jefe de gobierno del D. F. no era todavía obradorista, o no lo sabía. Debo confesar que tenía mis dudas sobre el personaje pero la campaña para desaforarlo con argumentos increíbles me dijo que algo inédito estaba pasando y me coloqué al lado de la justicia. Tal vez, no sé, me volví obradorista cuando seguía por la radio la sesión en el Congreso de la Unión que daría trámite al desafuero de Andrés Manuel López Obrador. 

O me volví obradorista cuando, junto con otras y otros, montabamos vigilancia afuera de un edificio de departamentos de clase media en Copilco en espera de uno de esos actos de totalitarismo propios del viejo régimen. En alguna marcha, o manifestación ya contagiado del obradorismo alguien, no se quién ni cuando, grito "Es un honor estar con Obrador". Ahí me asumí plena y conscientemente como obradorista. Mucho habría que aprenderle a ese hombre que con su apellido materno nos daba identidad a los que no estábamos conformes y creímos que la lucha para cambiar al país entraba en una nueva fase. Ser obradorista significa, así lo creo, no sólo el apoyo a un hombre en su lucha contra la vieja política. Significaba compartir ideales y esperanzas, creer que su forma de gobernar el Distrito Federal podría ser benéfico si se implementa en todo el país. Significaba estar convencido, sin retórica y sin demagogia, que el Pueblo podía ejercer su soberanía y llegar al poder. Creer que era posible retomar el camino del Estado de bienestar y continuar la revolución interrumpida. Compartir un lema de campaña vuelto política de gobierno "Por el bien de todos, primero los pobres" Y siendo obradorista participe con millones en la elección federal vuelta insurreccion popular en 2018, llevamos a Palacio Nacional a Obrador. 

Es un honor llegar con Obrador. Pero sólo alguien con una conciencia tan grande como la Andrés Manuel alcanza a comprender que la 4ta transformación no puede estar sujeta al pensamiento de un solo hombre y que era necesario nombrar a esta etapa de la historia de nuestro país de una manera inequívoca cuyos ideales contenían lo mejor del zapatismo, del villismo, y del obradorismo. 

Es el humanismo mexicano, esta forma de pensamiento que hunde sus raíces en los más profundo de nuestra historia y se nutre de nuestras culturas ancestrales y nuestra herencia negra y europea. Es el humanismo mexicano el que dirigirá el camino del renacimiento del México y aportará, estoy seguro, importantes propuestas de solución a los problemas del mundo Ya no soy obradorista, sólo soy un simple, y limitado, practicante del humanismo mexicano. 

Sí, fuí Obradorista y siempre fue, y será, un honor estar con Obrador
12/06/2023 05:48:00 p. m.

De la derecha y su concepto de "popular"


Diciembre 6, 2023

 Por Jorge G y Hasardevi

"El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo" 
Abraham Lincoln

La cuarta transformación trajo consigo cambios en la vida pública que nadie, ni siquiera quienes luchamos por ello, pudimos imaginar, la Revolución de las Conciencias involucró a sectores sociales, antes desinteresados en las cuestiones políticas y los llevó a participar en el debate sobre temas de interés público; paradojicamente, los profesionales de la política incapaces de entender a esos sectores, sólo atinan a trivilizar y vulgarizar sus discursos creyendo que "popular" significa vulgaridad y simpleza.

No es fenómeno nuevo la vulgarización de la política, ya lo hizo Fox en 2000 pero ahora en 2023 se ha llegado a niveles, o profundidades, insospechados y así, ante resbalones, incoherencias, victimización y mentiras en su pre campaña, la candidata de la reacción no encuentra nada más filosófico para responder que la sonora frase "la pendejie", cuando no una risilla simplona que acusa el vacío de ideas y contenido de su "propuesta", que nadie sabe a ciencia cierta cuál es porque lo mismo un día copia las de morena o hasta se las adjudica, que en el mismo día las ataca con fiereza. Carente de un proyecto en la "coalición" que la postuló, vía imposición del señor X González, y ante la vergüenza que le produce mencionar a los partidos políticos de esa coalición, desprestigiados de sobra, se inventa una candidatura "ciudadana" que se pretende "popular". Pero es incapaz de guardar el menor respeto a quien la escucha sosteniendo un discurso de cinco minutos sin recurrir a la ordinariez.

El malogrado candidato norteño de la reacción (ésta envuelta en naranja fosforecente, una reacción que se pretende "moderna" pero que arrastra el oscuro pasado de quien detenta la propiedad del mismo y que logró notoriedad y avance gracias a AMLO ya que se alió con los partidos que lo postularon a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México en el 2000), el tiktokero cuya candidatura fue flor de un día, compite en vulgaridad y vacuidad con la señora incapaz de hilar un discurso sin majaderías y basta escucharlo vociferar en sus discursos posteriores a su forzado retorno a la gubernatura para darse cuenta que posee un léxico que ningún borracho de cantina envidiaría.

Uno de los objetivos del humanismo mexicano es la dignificación de la política y lograr que los que a ella se dedican entiendan que el poder tiene sentido cuando se pone al servicio del pueblo; la reacción en cambio, aquí también va en sentido contrario y se empeña en que el ejercicio político parezca cada día más un triste espectáculo decadente, una contienda de leperadas, infundios y mentiras aderezada de lo más soez en el insulto.

Los conservadores, la reacción que no tiene ideas ni propuestas, ni rumbo ni proyecto:  para diferenciarle ahora sólo hay que ver si portan zapatos para adolescentes o hupiles falsos.

En este escenario, cabría esperar que los aspirantes a cargos públicos simpatizantes del movimiento de regeneración nacional, no se confundan y crean que para lograr comunicarse con el pueblo necesitan recurrir al vocabulario propio del cine de ficheras, o de la televisión más chabacana, o pretender "llegar" a los jóvenes mediante recursos baratos que imitan poses de adolescentes.

La simulación y la falta de respeto hacia el pueblo ya no son recursos que éste tolere y no se dejará engañar con discursos populacheros. Toca a quienes se postulen por morena y/o la coalición que apoya al movimiento, poner el debate en un nivel que exalte los valores humanistas y conducirse con civilidad y firmeza, con honestidad personal y congruencia política.

Y es que, lo que está en juego, no es un concurso de "popularidad", simpatía u ocurrencias. No es algo que pueda plagiarse y luego ofrecer que se repone aduciendo "pendejez". Está en juego el destino de una nación que recién comenzó a vislumbrar la luz al final del tunel de corrupción y engaños, de saqueo y vejaciones, de simulación y trastocamiento del lenguaje político.

Un gobierno es popular cuando representa y actúa en favor de las mayorías. Cuando éste emana del pueblo, trabaja por el pueblo y sabe enteramente que se debe al pueblo, que es su empleado y dependiente y "manda obedeciendo".

Quien finge ser popular pero responde a los intereses de grupos, de la oligarquía y de los  intereses extranjeros, es todo lo contrario y representa a las dictaduras capitalistas actuales.



11/28/2023 06:44:00 p. m.

Las pesadillas de la reacción


Noviembre 2023
Por Jorge G.

Después de más de 70 años de dominio de la oligarquía en el gobierno de la república, creyeron que el sistema de dominación conformado por las instituciones de gobierno, los partidos políticos y los medios de desinformación les podría garantizar muchos años más el goce de sus privilegios.

Sin embargo, la oligarquía no pudo, no supo ver, lo que estaba ocurriendo en las capas más olvidadas de la sociedad; se gestaba un verdadero cambio, profundo e irreversible que sería el principio del fin del viejo régimen: la Revolución de las Conciencias.

Así, la peor de las pesadillas de la derecha se hacia realidad un 2 de junio de 2018, el Pueblo se cansó de humillaciones y en una insurreccion ciudadana en las urnas les arrebató uno de los mayores espacios del poder político. Llevó a la titularidad del Ejecutivo a uno de los suyos; uno que no alternaba con los grandes personajes de la política en fastuosas fiestas, uno que no se preocupa por ensuciar sus zapatos y que hablaba uno de los tantos  regionalismos de nuestro país.

Creyeron que inventando falsedades lograrían cambiar la realidad y despertar de su pesadilla; ahora, en 2023, ya solo esperan que acabe el sexenio para que todo vuelva a ser como antes.

Equivocados están otra vez, el triunfo de AMLO no fue una alternancia pactada que pueda revertirse con acuerdos entre las más altas esferas partidarias; el Pueblo ya eligió su camino y la regeneración de la vida pública continuará. Para pesar de la reacción una mujer, universitaria, científica y con historia de lucha estudiantil, atributos todos que la derecha odia, fue la persona designada para coordinar la defensa de la 4ta transformación, será la candidata del movimiento de regeneración a la presidencia de la República y en 2024 se convertirá en la Titular del poder Ejecutivo y la Comandante Supremo de las Fuerzas Amadas.

Por si no fuera grande la pesadilla, la Ciudad de México tendrá como Jefa de Gobierno a otra mujer, universitaria también y forjada en las luchas populares en una de las demarcaciones más olvidadas.

Espero sinceramente que la oposición entienda que no hacen falta más mentiras, deben presentar propuestas y ganarse la confianza de la gente, sólo así saldrán de sus pesadillas y vivirán con nosotros la realidad de la transformación aunque sea, para ellos, una realidad dolorosa.
11/28/2023 02:12:00 p. m.

Meditar sobre la vida, aprender sobre la muerte

 Por Hasardevi

Noviembre, 2023

"El día que la ciencia comience a estudiar los fenómenos no físicos, avanzará más en una década que en todos los siglos anteriores de su existencia".

Nikola Tesla

La filosofía es “una meditación sobre la muerte” decía Sócrates, por su parte Platón consideró que los verdaderos filósofos son los que se dedican a entender la muerte. Y más recientemente, en el siglo XIII el Buda Nichiren, fundador de la escuela de budismo seguida por miembros de la Soka Gakkai Internacional, nos advierte que "primero que nada, aprendamos sobre la muerte, y después sobre otras cosas”.

“La muerte pesa mucho sobre el corazón humano como un recordatorio ineludible de la naturaleza finita de nuestra existencia” dice el filósofo Budista Daisaku Ikeda, quien como humanista, busca ayudar a todas las personas a que comprendan y trasciendan los cuatro sufrimientos de los que habla el Budismo: el sufrimiento  del nacimiento (y de la existencia cotidiana), el de la enfermedad, el del envejecimiento y, finalmente, el de la muerte.


Porque la muerte, indisolublemente ligada a la vida, es realmente, la otra cara de la misma moneda. O dicho más exactamente: otro aspecto de la propia vida.


En efecto, todo filósofo e incluso diría que todo científico que se precie de serlo, no puede ni debe evadir este tema fundamental para la humanidad, porque ahí yace, además, la ligereza con que se vive y el desprecio hacia la vida que parece haber ido incrementándose en todas sus manifestaciones y para muestra he ahí una Tierra que nos dice a gritos !ya basta! y nos pide en su lamento que reconsideremos la forma en que vivimos.


El filósofo budista Daisaku Ikeda alude al tema de la muerte como una cuestión que atañe tanto al filósofo como al científico y, sobre todo, al ser humano común al que afectan las decisiones que ignoran este tema fundamental:


 La civilización moderna ha intentado ignorar la muerte. Hemos desviado nuestra mirada de esta preocupación tan fundamental mientras intentamos llevar la muerte a las sombras. Para muchas personas hoy en día, la muerte es la mera ausencia de vida; es vacuidad; es el vacío. La vida se identifica con todo lo bueno: con el ser, la racionalidad y la luz. Por el contrario, la muerte se percibe como algo malo, como la nada, algo oscuro e irracional. Sólo prevalece la percepción negativa de la muerte.


Humanistas como Elizabeth Kübler Ross, Arthur Schopenhauer, Karl Jung y muchos más, también han mostrado su interés por el tema de la muerte y han dejado interesantes reflexiones al respecto. Kübler Ross, psiquiatra suiza-estadounidense que dedicó gran parte de su vida profesional al estudio de la muerte creía que “La muerte es sólo un paso más hacia la forma de vida en otra frecuencia y el instante de la muerte es una experiencia única, bella, liberadora, que se vive sin temor y sin angustia”. También decía haciendo un símil con la vida que ya no vemos en forma manifiesta, que un barco no deja de existir aun cuando navegue en el océano más allá de los límites de nuestra vista; "la gente del barco no ha desaparecido; simplemente se están mudando a otra orilla".


Regreso de nuevo al humanista Ikeda:


Estamos empezando a comprender que la muerte es más que la ausencia de vida; que la muerte, junto con la vida activa, es necesaria para la formación de un todo más amplio y esencial. Este todo mayor refleja la continuidad más profunda de la vida y la muerte que experimentamos como individuos y expresamos como cultura. Un desafío central para el próximo siglo será establecer una cultura basada en una comprensión de la relación entre la vida y la muerte y de la eternidad esencial de la vida. Semejante actitud no reniega de la muerte, sino que la confronta directamente y la posiciona correctamente dentro del contexto más amplio de la vida.

El budismo habla de una naturaleza intrínseca (a veces traducida como "naturaleza del Dharma") que existe dentro de las profundidades de la realidad fenoménica. Esta naturaleza depende de las condiciones ambientales y responde a ellas, y alterna entre estados de emergencia y latencia. Todos los fenómenos, incluidos la vida y la muerte, pueden verse como elementos dentro del ciclo de emergencia y latencia, o manifestación y retirada.

Los ciclos de vida y muerte pueden compararse con los períodos alternos de sueño y vigilia. Así como el sueño nos prepara para la actividad del día siguiente, la muerte puede verse como un estado en el que descansamos y nos reponemos para una nueva vida. En este sentido, la muerte debe ser reconocida, junto con la vida, como una bendición que hay que apreciar. El Sutra del loto, núcleo del budismo mahayana, afirma que el propósito de la existencia, los ciclos eternos de vida y muerte, es que los seres vivos "disfruten a gusto".  Enseña además que la fe y la práctica sostenidas nos permiten conocer un gozo profundo y duradero tanto en la muerte como en la vida, para igualmente "disfrutar de nuestra tranquilidad" en ambos. Nichiren describe el logro de este estado como "el mayor de todos los gozos". 

El maestro Ikeda cree, con fundamento en el Budismo, que las guerras deben enseñarnos que la solución a éstas no estriba en la reforma de los factores externos, o al menos no sólo eso, sino que el verdadero cambio debe provenir desde dentro del ser humano, de su revolución humana, o toma de consciencia y, desde luego, inspirarse “en una nueva comprensión de la vida y la muerte”.

Un ejemplo del pensamiento de aquéllos que volcaron su mirada hacia el interior para encontrar ahí el sentido de la vida y de la muerte y que, al mismo tiempo, volcaron su vida y su esclarecimiento hacia los demás y, ya fuera que lo supieran o lo intuyeran, eran acordes con lo que ya antes en el Sutra del Loto el Buda  Shakyamuni  enseñó: que la vida es eterna y debe ser gozosa. Esto queda de manifiesto en el pensamiento de Carl Gustav Jung, quien consideraba a la muerte como una meta ya que, evitarla, "es evadir la vida y su propósito". Para Jung la vida es un "segmento de la existencia", pero iba más lejos al decir: "lo que sucede después de la muerte es tan indescriptiblemente glorioso que nuestra imaginación y nuestros sentimientos" no alcanzan para tener al menos una "concepción aproximada".


El filósofo alemán Schopenhauer decía que la muerte es el ingenio inspirador de la filosofía, y citando las escrituras indias afirmó: "Nacimiento y muerte pertenecen por igual a la vida, se contrapesan, forman los dos polos extremos de todas las manifestaciones de la vida.”


El sentido de la muerte se encuentra en la vida misma, decía Albert Camus, porque ser conscientes de la muerte es lo que da sentido a la existencia.


En una celebración, sin embargo, de la vida en su estado manifiesto, y un recordatorio de la inexpugnable muerte, considero muy oportunas las palabras del poeta Charles Bukowski:

 

“Vamos a morir todos, todos, ¡qué circo! Eso por sí solo debería hacer que nos amemos, pero no es así. Estamos aterrorizados y aplastados por las trivialidades, nos devora la nada”.

Nous avons toute la vie pour nous amuserNous avons toute la mort pour nous reposerNous avons toute la vie pour nous amuserNous avons toute la mort pour nous reposer

Georges Moustaki  La philosophie



9/13/2023 09:07:00 p. m.

flor venenosa

 


Mictlaxochitl 

Por Jorge G.

Septiembre, 2023

Una de las expresiones de la naturaleza que más han cautivado a la humanidad es la capacidad de renacimiento del reino vegetal y no particularmente lo que se refiere las flores, preludio de la reproducción. Tan es así, que hemos creado un lenguaje florido para expresar emociones que no pueden ser contenidas por las palabras y con el auxilio de las flores logramos el énfasis necesario, lo mismo para enamorar que para desear buen camino a los que emprendieron la marcha hacia el más allá. "Cultivo una rosa blanca".

 Pero las flores, como la humanidad, contienen la diversidad y a las flores bellas de agradable aroma hay que añadir otras cuya apariencia es extraña y el olor desagradable como por ejemplo la conocida como flor de la carroña. 

Y el mundo indígena tampoco es la excepción, hay individuos indígenas perversos, que mienten, que comprometen el futuro de sus hermanos poniéndose al servicio del opresor. El ser indígena vive en el corazón y cuando ha sido ahogado por la ambición el portar un huipil no lo revive. 

El arribo del humanismo Mexicano a la vida pública hizo caer muchas máscaras, y ejemplos hay muchos; pero otras nuevas son levantadas y en la desbocada y anticipada carrera sucesoria la mascarada no podía faltar. La señora Xóchitl Gálvez se ha puesto una máscara de indígena para ocultar el rostro que olvidó ser indígena para servir a la oligarquía.

 Inicialmente este pensamiento se llamaría tlilxochitl, flor negra, pero en náhuatl, así es nombrada la vainilla: lejos estamos del pensamiento indígena que no asocia, superficialmente, a un color con la maldad. Creo, finalmente, que el título elegido va más acordé con la sujeto que motivó está reflexión: flor venenosa.

6/27/2023 01:42:00 p. m.

Trabajos de Mierda, una teoría de David Graeber

 

Por Hasardevi
Junio 21, 2023

“Una obra que explora de manera brillante el deseo de libertad y la sutil distinción entre poder y sometimiento. El mejor libro de no ficción que leerás este año, pero no se lo digas a tu jefe.” The Globe and Mail



David Graeber llamó “Bullshit Jobs” (Trabajos de Mierda) a los muchos trabajos inútiles que, según su propia investigación, existen, y consignó su esencia perniciosa en un extenso trabajo póstumo del mismo nombre. “A todo aquel que preferiría estar haciendo algo útil”, dedica el también activista social Graeber, su trabajo.

No son propiamente “inútiles” desde ciertos puntos de vista, por eso creo que su designación como Bullshit Jobs sería lo más cercano al sentido que el antropólogo norteamericano les confiere. Hace una distinción clara entre un trabajo “basura” y uno de “mierda” al separar al trabajo falto de sentido con el mal pagado y muy poco valorado; trabajos imprescindibles como la recolección de basura y otros que aportan gran servicio a la comunidad, no son, por ello, “bullshit jobs”.

Su libro partió de una pregunta hecha por Graeber: ¿Su trabajo tiene algún sentido para la sociedad?  
Hay millones de personas: consultores de recursos humanos, coordinadores de comunicación, investigadores de telemarketing, abogados corporativos, etc., cuyos trabajos no aportan nada y, lo peor, sobre todo para ellos, lo saben y, no obstante, están atrapadas en tales trabajos de mierda.

Resulta novedoso el planteamiento de Graeber, aunque ya Keynes y Marcuse lo adelantaron. Muchas de las tareas que se realizan en una economía de “esclavos asalariados” son una forma de empleo tan carente de sentido, tan innecesaria o perniciosa, que ni el propio trabajador puede justificar su existencia, pero se obliga a fingir que no es así porque admitirlo sería más devastador. Además, necesita el dinero. Los beneficios de la productividad de la automatización no han conducido a una semana laboral de 15 horas, como predijo el economista John M Keynes en 1930; por su parte, en 1967 el sociólogo Herbert Marcuse dijo en una conferencia en la Universidad Libre de Berlín titulada El final de la utopía, que había llegado el momento en el que era posible crear una sociedad libre ya que “el desarrollo de las fuerzas productivas, el imparable avance de la automatización”, permitían por primera vez erradicar el hambre y la miseria del mundo y acabarían con el trabajo alienado para dar paso a uno creativo y gozoso, a “una convergencia de trabajo y juego (ocio)”. Por cierto, una parte de esto se ha hecho realidad y sí ha habido una multiplicación de las ganancias, pero… para el 1% de la población mundial. Entre otras cosas también, la no reducción de la jornada laboral se debe a que el neoliberalismo trajo consigo el consumismo y así mucha gente, clase media, sobre todo, opta por trabajar aún más con el fin de satisfacer su deseo de consumo.

 

Estos trabajos “de mierda”, al carecer de propósito se tornan psicológicamente destructivos cuando la autoestima se liga a lo que “se hace” para ganarse la vida, cuando la persona se define precisamente por su trabajo.

Graeber hace una clasificación de esos trabajos que él considera “de mierda”, y llama a algunos, por ejemplo, trabajos chapuza, los cuales realizan determinados empleados para mantener en funcionamiento máquinas viejas y ahorrarle a la empresa la compra de nueva maquinaria. La empresa “da” trabajos mal pagados, y mantiene el status quo al que alude Orwell: “Una población que está ocupada trabajando, aunque sea en tareas totalmente inútiles, no tiene tiempo para hacer mucho más.”

Graber Clasifica de manera general estos trabajos que llama “de mierda”, así:

1.     Lacayos (flunkies), aquellos que sirven para que sus superiores se sientan importantes, por ejemplo, recepcionistas, auxiliares administrativos o porteros.

2.     Esbirros (goons), aquellos que actúan para engañar a otros a nombre de su empleador, por ejemplo, grupos de presión, lobistas, abogados corporativos, especialistas en relaciones públicas o community managers.

3.     Parcheadores (duct tapers), aquellos que solucionan temporalmente problemas que podrían arreglarse permanentemente, por ejemplo, los programadores que reparan código inflado (Code bloat) o el personal de recepción de las aerolíneas que calma a los pasajeros cuyas maletas no llegan.

4.     Los marca-casillas (box tickers), aquellos que crean la apariencia de que se está haciendo algo útil cuando no es así, por ejemplo, los administradores de encuestas, los periodistas de revistas internas, los responsables de cumplimiento de las empresas o los gestores de servicios de calidad.

5.     Capataces o supervisores (taskmasters), aquellos que gestionan -o crean trabajo extra- a quienes no lo necesitan, por ejemplo, los mandos intermedios o los profesionales de dirección.

La lista no se agota aquí, y se pueden combinar ciertas actividades inútiles de ciertos trabajos, o incluso el para “quién” se trabaja. Pero incluso hay trabajos que, si bien reportan utilidad en cierta o gran medida, han sido burocratizados y desnaturalizados de su propósito principal: Graeber menciona por ejemplo a académicos y maestros a quienes se pide realicen informes y papeleo absurdo.

 

El trabajo no es un valor en sí mismo, el valor se da en la medida que contribuye al mejoramiento de todos. Pero nadie parece cuestionarse esta situación: asumen la necesidad de trabajar más y se piensa que sólo eso da sentido y dignifica la vida. Por eso se ve con desprecio a los desempleados, a los que hacen trabajos basura, a los pobres y a quienes reciben ayudas públicas. “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, reza la condena bíblica, y sin embargo, Aristóteles decía que el trabajo no hace mejores a las persona, al contrario, las envilece pues resta tiempo a sus obligaciones sociales y políticas. El trabajo viene, dice Graeber, a glorificarse como la esencia de la vida después de la revolución industrial, se le adjudica un valor en sí mismo y es “el único productor real de valor”. No obstante, hoy los capitales del mundo hacen creer que ellos son, y no los trabajadores, los generadores de riqueza. El trabajo como fin en sí mismo, valorarse con base en lo mucho que se trabaja, y sufrir por y en el trabajo, para “merecer” vivir.

La parte fundamental de la obra de Graeber, a mi parecer, es su sentido ético-político. Las jornadas de trabajo pueden y deben ser reducidas, los trabajos inútiles contribuyen en gran medida al desperdicio de recursos e incluso avivan el problema de la contaminación ambiental. El ser humano está capacitado para realizar tareas creativas y tiene derecho al ocio; mantener a todo mundo sumergido en trabajos inútiles y sin tiempo para explayarse, ensanchar sus horizontes personales, es la trampa social que los políticos, empresarios y gobiernos abusivos utilizan para sojuzgar al pueblo e impedir su despertar.

Puritanismo: dícese del miedo obsesivo a que alguien, en alguna parte, pueda ser feliz. H. L. MENCKEN (citado por Graeber en su libro).

Transcribo aquí, un párrafo de la obra póstuma de Graeber que encontré particularmente interesante; es una obra extensa y en todo caso, su lectura completa  es muy recomendable.

Si retomamos la distinción entre «valor» y «valores» ofrecida en el capítulo anterior, lo podríamos explicar de la siguiente manera: si solo pretendes llegar a tener mucho dinero, es posible que haya alguna forma de lograrlo; pero si tu objetivo es alcanzar algún otro tipo de valor —ya sea la verdad (periodismo, ámbito académico), la cultura (arte, editoriales), la justicia (activismo, derechos humanos), la caridad, etc.— y que además te paguen bien por ello, a menos que tengas un mínimo de riqueza familiar, contactos sociales o capital cultural ya te puedes ir olvidando del tema. La «élite liberal», por tanto, está formada por quienes han conseguido atrincherarse en puestos en los que es posible que les paguen por hacer algo que desean hacer por razones distintas del propio dinero. Se considera que están intentando, y en muchos casos logrando, convertirse en la nueva nobleza de Estados Unidos —igual que hace la aristocracia de Hollywood: monopolizan el derecho hereditario a todos estos trabajos que permiten vivir bien y además sentir que uno está sirviendo a algún objetivo elevado—, es decir, sentirse como nobles.

6/22/2023 02:25:00 p. m.

Secretaria de Gobernación

  

Junio 20, 2019.

Por Jorge G. 

En nuestro gobierno no se permite la violación de derechos humanos; la autoridad no es cómplice, encubridora y ejecutora de torturas y masacres. 

Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México.

El gobierno dejó de ser el principal violador de los derechos humanos: AMLO

 

En el viejo régimen, la Secretaría de Gobernación fungía en los hechos como vicepresidencia, la Constitución misma otorgaba temporalmente la titularidad del Ejecutivo al secretario de gobernación en caso de ausencia total del presidente.

Así mismo, sirvió como plataforma formativa y de visibilidad para el que sería designado por el dedo elector, hasta que los tecnócratas consideraron que Hacienda proporcionaba mejores cuadros. Así por ejemplo, eran secretarios de gobernación al momento del destape Díaz Ordaz y Echeverría.

A propósito de Echeverría, cómo olvidar el lado más oscuro de la secretaría de gobernación; el control de la disidencia y los medios de informacion, la guerra sucia, la contraguerrilla y las concertacesiones. Evidentemente, en este tema hay mucho que decir y esta nota escrita sobre las rodillas no pretende ser exhaustiva.

Con la llegada al poder del movimiento de regeneración nacional, el cambio habría de tocar inevitablemente a esta dependencia. Andrés Manuel López Obrador declararía que en su gestión, gobernación se transformaría en la secretaría de los derechos humanos. Por supuesto, un cambio tan radical no habría podido ser inmediato y, para empezar, fue necesaria una figura de transición que no generara mucha inquietud en el mundo político; ahí entra, con sus claro oscuros, Olga Sánchez Cordero.

Para el segundo tercio del sexenio, el Presidente necesitaba un hábil negociador político de su confianza y que además, al menos declarativamente, estuviera más cerca de los ideales de la 4ta transformación. Así, Adán releva a Olga.

Con la sucesion adelantada, Adán Augusto López deja el gabinete, la precampaña había iniciado muchos meses antes de la suplencia y sería ingenuo pensar que AMLO no analizó detenidamente cada una de las posibilidades que tenía para designar al secretario de gobernación que concluirá el primer sexenio de la transformación.

En la designación de Luisa María Alcalde existe, así lo creo, la intención de quitar a la dependencia el enorme peso político que tenía en el viejo régimen. Ya no será órgano de control político, escuela para tapados y mucho menos el sótano del poder. 

Se designa a una mujer joven, formada en el obradorismo y ello seguramente conlleva mensajes que aún no alcanzamos a leer.

                                       --oOo--
5/04/2023 06:40:00 p. m.

Monsiváis y AMLO

 

...Esta operación de la malevolencia ramplona debe eliminarse porque no corresponde a libertad de expresión alguna, sino al afán de lograr lo imposible: con unas cuantas imágenes declarar a una persona un dictador en su país.
...Lo que sí existe es una prepotencia difamatoria que quiere enmascararse como libertad de expresión.
Carlos Monsiváis

Carlos Monsiváis el cronista de la ciudad de México, narrador testigo también de la actualidad político-social que le tocó vivir e intérprete irónico de los "declarantes", estudioso de los fenómenos sociales y sobre todo de "masas"; por cierto, se equivocaba cuando definía a AMLO como "fenómeno de masas", pero eso es objeto de otro análisis, y hoy, seguro, el propio Monsiváis podría reconsiderar su opinión.
 
Hace un año a raíz del aniversario luctuoso de Monsiváis, cierto "periodista", no vale la pena mencionarle y ni lo recuerdo, del pasquín "el financiero", titulaba su "artículo", "¿Si Monsiváis viviera con AMLO estuviera? Ya se sabe, ellos siempre tan "originales" para salir del paso, cobrar y cumplir con su, al parecer hoy, único objetivo: denostar, difamar, descalificar al presidente de México, así sea burda o sutilmente. Mencionaba ahí alguna crítica hecha por el escritor a AMLO, quien, según el escribidor de la mercancía "reclama para sí" al autor de Días de Guardar, y añadía con el veneno habitual, que en su crítica hacia AMLO, entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, por no darle más importancia a una marcha "por la seguridad" convocada notoriamente por conocida gente de la derecha, fue secundado ni más ni menos que por el actual vocero de la presidencia, Jesús Ramírez Cuevas. Incluso transcribió lo expresado por Jesús en su momento: “Al insistir en la conspiración de la derecha, López Obrador pagó el costo de no reconocer abiertamente el legítimo reclamo ciudadano. Y Fox actuó como si los reclamos no lo incluyeran: La sociedad tiene razón... tenemos que hacer mucho más”.
“Pero si muchos de los marchistas eran de las clases medias, ¿no estamos también frente al desencanto del voto útil?”.

Resulta obvio, dadas las actuales circunstancias que al vocero le tocan vivir, lo que él mismo debe pensar de su propio parecer de entonces, pero quizá le falta la autocrítica necesaria para admitirlo y, como en su momento Monsiváis lo hizo cuando se disculpó con AMLO por su falta de visión al descalificar al "plantón", hacerlo él mismo; o quizá sí lo haya hecho en privado, yo no sé. Y si lo vivido actualmente no  hizo recapacitar al actual vocero de la Presidencia de la República, yo dudaría de su capacidad para sensibilizarse ante la realidad política que lo ha tocado más de una vez en forma de agresiones, insultos, mentiras y demás. Curiosamente, lo vertido por Ramírez Cuevas entonces, es lo mismo que algunos "desencantados" de AMLO -que pululan en redes como bots- alegan como justificación para sus ataques.

Lo que es seguro es que Monsiváis sería congruente, como siempre lo fue. Sería el crítico que no temía rectificar ante algún error de juicio, como de hecho lo hizo cuando se disculpó con AMLO por no comprender en un principio la necesidad del "plantón". Pero es mentira que haya negado el fraude electoral contra López Obrador, por el contrario, estuvo siempre en las manifestaciones posteriores a éste, participó en la Resistencia Civil. Sí, hizo críticas al actual Presidente, pero también lo defenció y afirmó que la “campaña de odio” en su contra era estúpida, moralmente monstruosa, y típica de un afán de destrucción del enemigo. “Es, en sí misma, una orgía de la venganza pueril”.Y también dijo, respecto al hoy INE “Si el Instituto Federal Electoral y las autoridades correspondientes no defienden lo que nos queda de civilidad, lo que viene es el linchamiento (hacia AMLO) en nombre de los poderes que, por supuesto, no se hacen responsables”. También decía, por cierto, que AMLO no tenía adversarios, sino enemigos.

Y no, AMLO no "reclama para sí" a nadie, como afirma el autor de la mercancía antes aludida, sólo habla de su amistad con el escritor y su admiración por el hombre consistente, defensor de derechos y causas sociales, por su honestidad intelectual, tan escasa hoy. 

De lo que estoy segura es que con los periodistas, medios y pseudointelectuales que hoy mienten y violentan al pueblo, de ninguna manera coincidiría Monsiváis. Con toda seguridad "estaría" en contra de lo que ya él definió como la "prepotencia difamatoria enmascarada como libertad de expresión", que hoy se ha convertido incluso en una forma obscena de mentir y desgarrar la vida política.

Sobre quienes decían que "el peor enemigo de López Obrador es López Obrador”, dijo Monsiváis: "Esto, categóricamente, no es cierto. López Obrador, en efecto, no fue su “mejor amigo”, (por ciertas "frases ´desafortunadas´ que dijo) pero el peor y más eficaz enemigo resultó ser el previsible: la campaña de odio de varios años, el insertar el pánico moral en un sector de clases medias que vio en el Peje al enemigo de las instituciones, al negador del Estado de Derecho (entidad sólo violentada por AMLO, no por Fobaproa o el PRI o Fox), al que los iba a despojar de sus bienes, al demonio cuyo infierno destruirían los votos de la Gente Decente." 

Como precisa Fabrizio Mejía, la frase “AMLO es el político más atacado desde Francisco I. Madero”, es de Monsiváis, y por esta y muchas otras razones, ante la particularidad política y global a la que se enfrenta el presidente López Obrador hoy día, es seguro que el sincero amante de los gatos (que ojalá hoy lo acompañen felizmente) estaría y está con las causas populares, con las de los más frágiles, con la de la justicia; con "las causas perdidas". Y no -nunca- con las "buenas conciencias", las apariencias, la doble moral.


3/30/2023 01:07:00 p. m.

- Humanismo Mexicano -

Los constituyentes liberales

Nuestra Constitución Política Mexicana, manoseada, invocada en vano, violada, ignorada, trastocada y, no obstante todo ello, permanece como testimonio del humanismo mexicano que dio lugar a que viera la luz en 1917, año en que estallaba la Revolución Rusa y en que EEUU entraba en la I Guerra Mundial, gracias a patriotas liberales que lucharon por plasmar en ella el anhelo democrático del bien común y todos los derechos para todos los mexicanos. 

La Constitución de 1917 fue un hito en la historia del mundo pues plasma no sólo las garantías individuales sino también los derechos sociales, en ella se reconocen las libertades de culto, de expresión y asociación, la instrucción laica y gratuita, la jornada de trabajo máxima de ocho horas y la prohibición del trabajo para los menores de edad. De igual manera, se enuncian -sin limitarse- los derechos y libertades que debe tener el pueblo mexicano, al tiempo que establece los límites al poder público ante los derechos fundamentales que se consagran en ella. Debido a la reciente historia dictatorial de Porfirio Díaz, en esta Constitución se eliminó la reelección del presidente de la república y la vicepresidencia y además, se establece la división de poderes.

Tampoco entonces se sustrajo México al injerencismo de los EEUU: protestaron porque consideraban que los artículos 3, 27 y 123 lesionaban los intereses de los extranjeros y, por supuesto, las compañías petroleras se quejaron porque veían afectados sus intereses económicos. 

Destacan entre los liberales que impulsaron los artículos más trascendentes de la Constitución de 1917: Francisco J. Múgica, Feliz Fulgencio Palavicini, Heriberto Jara, Pastor Rouaix, Luis Manuel Rojas, Héctor Victoria.

Podemos afirmar que eran humanistas quienes, imbuidos de un espíritu democrático y reivindicador de los derechos individuales pero igualmente conscientes de la necesidad de la conciencia social y el resguardo de los derechos de una comunidad para su bien y armónica convivencia, lucharon por plasmar en la llamada Carta Magna los principios inalienables para regir la vida política de la Nación.

A la luz del concepto humanista, ponderaremos la labor que cada uno llevó a cabo en aras de cumplir con el ideal democrático y humanista, plasmando en los artículos de la Constitución Política Mexicana la protección a los derechos fundamentales tanto individuales como sociales.

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De entre los anteriores diputados al Constituyente de 1917 mencionados, se destaca Francisco José Mújica, de quien trataremos aparte.

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“Los municipios, las autoridades municipales, deben ser las que estén siempre pendientes de los distintos problemas que se presenten en su jurisdicción, puesto que son las que están mejor capacitadas para resolver acerca de la forma más eficaz de tratar esos problemas, y están, por consiguiente, en mejores condiciones para distribuir sus dineros, las contribuciones que paguen los hijos del propio municipio y son los interesados en fomentar el desarrollo del municipio en las obras de más importancia, en las obras que den mejor resultado, en las que más necesite, en fin, aquel municipio.”
Decía Heriberto Jara, y tenía razón, lástima que hoy en día sea desde los municipios donde se comienza por dilapidar y robar el presupuesto en lugar de realizar las obras a las que están obligadas las autoridades municipales.


Jara fue un militar y político que también impulsó la modificación del proyecto original de Carranza para incluir en la Carta Magna las garantías sociales consagradas en los artículos 3°, 27 y 123, referentes a la educación, la propiedad de la tierra y los derechos de los trabajadores.


Si los ricos quieren conservar la supremacía del capital, necesitan subir los salarios, subirlos mucho. No se debe esperar a que el pobre exija su pedazo de pan, su casa, su abrigo indispensable.
Felix F. Palavicini


Palavicini fue un pedagogo que impulsó los derechos a la educación, era un "moderado" pero eso no impidió que pisara la cárcel en su momento.


Luis Manuel Rojas, partidario de la Revolución Mexicana y de Madero, es famoso por su yo acuso al embajador Henry Lane Wilson:

Yo acuso a Mr. Henry Lane Wilson, embajador de los Estados Unidos en México, ante el honrado criterio del gran pueblo americano, como responsable moral de la muerte de los señores Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, que fueron elegidos por el pueblo, presidente y vicepresidente de la República mexicana, en 1911.
[...]
Yo acuso al embajador Wilson de haber mostrado parcialidad en favor de la reacción, desde la primera vez que don Félix Díaz se levantó en armas en Veracruz.
[...]
Yo acuso al embajador Wilson de haber observado una doble conducta; pues una fue su actitud efectiva acerca de los nuevos poderes, y otra la que aparentó ante los señores Madero y Pino Suárez.
[...] Luis Manuel Rojas, 23 de febrero de 1913


Fue presidente del del Congreso Constituyente de Querétaro en 1917