11/27/2010 09:25:00 a. m.

"Prefiero morir de pie a vivir arrodillado"

¡Viva Zapata!
Omar Montilla
Esta frase se atribuye al Che, quien en efecto sí la pronunció de una manera espontánea y sin ánimo de atribuirse su autoría. Pero antes que él lo hizo Dolores Ibarruri, conocida mundialmente como “La Pasionaria”, entonces presidenta del Partido Comunista en España quien ciertamente la popularizó en sus discursos durante la guerra civil española y lo hizo literalmente así: "Antes morir de pie que vivir de rodillas".

Pero hay que remontarse un poco más, pues hay quienes afirman que el primero de todos en pronunciarla fue Benito Juárez, ex-presidente de México en el siglo XIX, el cuál citó literalmente: "Es mejor morir de pie que vivir de rodillas".

Sin embargo la generalidad de los estudiosos del tema afirman que fue Emiliano Zapata el autor y difusor de la famosa frase: “Es mejor morir de pie que vivir de rodillas”, que ha sido atribuida de forma errónea a otros autores y revolucionarios, incluyendo a los ya nombrados.

José de San Martín antes de dejar su cargo en Lima, Perú dijo algo parecido: "El enemigo es grande si se lo mira de rodillas" y José Martí: “Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas”.

Augusto César Sandino, el patriota nicaragüense, dijo: "Los hijos de Sandino ni se venden ni se rinden, patria libre o morir, la soberanía no se discute se defiende con las armas en la mano, Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos."

En 1951, en el libro "El hombre rebelde" en el I capítulo "El hombre en rebeldía" de Albert Camus, ya se cita: "Antes morir de pie que vivir arrodillado".

Si no fue una creación original del Che, ¿de quién la tomó? He aquí el gran misterio, pues pudo haber sido por igual de La Pasionaria, de Martí o del mismísimo Zapata.

Esta frase impactante es recurrida cada vez que alguien quiere ratificar un compromiso con la vida, con la revolución. Lo importante es el ámbito histórico en que se pronunció y la persona que lo hizo. Cuando la oigamos, pensemos en todos los revolucionarios dignos del mundo, que se pudieron llenar la boca de emoción, cada vez que la utilizaban para hacer lo mismo con el auditorio.

1 comentarios:

Ibane dijo...

Muy interesante, llevaba un rato buscando el origen de esta expresión que me llamó la atención y tú lo has escrito tan bien que me has convencido.