2/23/2012 04:12:00 p. m.

Las reformas al Artículo 24 Constitucional

Por Hasardevi

23 de febrero 2012

A finales del 2011 fueron propuestas reformas al Art. 24 Constitucional en México. La redacción del 24 constitucional dice actualmente lo siguiente:

Articulo 24. Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que mas le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley.
(Reformado mediante decreto publicado en el diario oficial de la federación el 28 de enero de 1992)

El congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna.
(Reformado mediante decreto publicado en el diario oficial de la federación el 28 de enero de 1992)

Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria.
(Reformado mediante decreto publicado en el diario oficial de la federación el 28 de enero de 1992)

Se propuso añadir un texto que estipularía lo siguiente: “El Estado respetará la libertad de padres (...) y en su caso tutores legales para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones”. Esto, por supuesto en abierta contradicción con el artículo 3º Constitucional que estipula la educación laica.

El doctor en Derecho Diego Valadés, en el programa de TV UNAM "Las respuestas de la ciencia" Libertad Religiosa y Estado Laico realizado la semana pasada, en donde él y los expertos en el tema Roberto Blancarte y Bernardo Barranco lo trataron con toda claridad, dijo que esta reforma fue suprimida y además se hicieron adiciones, que de todos modos, quedaron congeladas:

El nuevo texto del Artículo 24 tras la reforma reciente quedaría así: “Toda persona tiene derecho a convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar en su caso la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o propaganda política.

Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria”.

La inconformidad se explica, agregó Diego Valadés, por la confusión que hay con el texto que dio origen a la reforma del artículo 24, por el diputado del PRI López Pescador, que proponía se añadiera la reforma sobre la educación religiosa en escuelas y acceso a los medios electrónicos de difusión a las iglesias, mismo que fue suprimido, pero sin la respectiva modificación en la exposición de motivos. Después del debate no sólo se suprimieron dichas adiciones, “sino que se introdujo el concepto de libertades éticas y libertad de conciencia”, señaló Valadés. Esta fue la enmienda que se hizo en la cámara de diputados.

Tanto Valadés, como Barranco y Blancarte, coincidieron en que la confusión tuvo lugar por “la precipitación del debate, una especie de albazo” y que se aprobó una modificación al Artículo 24 pero no se modificó el texto que le daba soporte en la exposición de motivos dando así lugar al equívoco.

Insistieron los tres expertos en el tema, en que debe continuarse con el debate sobre este artículo y además, se debe revisar el artículo 4º constitucional que tiene que ver con los derechos humanos relativos a la sexualidad, la salud y la familia. Lamentaron la forma desaseada en que se llevó a cabo todo lo relacionado con estas reformas lo cual arrojó tantas dudas además de no haberse realizado, como era debido, un verdadero debate y una consulta amplia en la sociedad.

“El Estado tiene el derecho de regular la vida social de las Iglesias”, concluyeron, en relación al derecho que arguye la iglesia católica a realizar el culto público sin restricciones.

Hoy, hace unas horas se publica en El Sol de México que “expertos demandan al Senado un alto a la reforma al 24 constitucional” así como una “apertura total para la reforma del artículo 40 de la Constitución que establece el Estado laico.


Por todo lo anterior, y ante la eminente visita de Ratzinger a México y en año de elecciones, me parece que se puede esperar a llevar a cabo un debate en el que se haga partícipe a distintos frentes de la sociedad civil con toda calma y seriedad que lo relevante del tema exige.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hasta dónde LLegará la Educación Pública si sigue Basada en Mentiras y en Engaños?
Estos señores están metiendo mentiras de que laico es lo contrario de confesional, sin embargo laico es equivalente a "del pueblo", del griego laos = pueblo, y lo contrario de confesional es aconfesional. Así es como están manipulando gente en contra de las Iglesias y de las religiones, por medio de mentiras y falsos testimonios, estas cosas no vienen de Dios, sino del diablo, por lo tanto, los engaños que mueven gente en favor de una ideología en contra de otra, no son parte del estado laico, ni de la educación laica, ni de la patria democrática, sino que son demagogia y laicismo, antirreligioso y anticlerical. Si Dios permite que se destapen todos estos males no es para castigarnos sino para amonestarnos, para que nos corrijamos y corrijamos nuestra política, nuestro estado laico, nuestra educación laica y nuestra patria democrática. La educación religiosa en escuelas públicas, nada provoca si a todos se les da su respectiva libertad, pues una educación auténtica tiene como base fundamental un tripie, con tres prioridades, que son, la religión, la ciencia y la cultura, si falta una de las tres prioridades la educación se derrumba, como ha pasado hasta ahora, sin la religión. La armonía no es estar sin protestas pues para todo hay protestas, lo importante está en que quienes proponemos algo no perdamos de vista el amor, el servicio, el respeto, la libertad y la paz, para que a nadie le estorbemos y le hagamos perder sus derechos y trabajos. Si recordamos en el 2006, como hubo de protestas en el DF, por quienes ahora dicen que ellos lo que quieren es la armonía, para que quedara su candidato en la presidencia?, como las calles de México fueron invadidas y hasta hubo pérdida de trabajos por tal alboroto? Nosotros, los que reclamamos el reconocimiento y respeto a nuestra auténtica y completa libertad religiosa, de todos y de todas las religiones, no solo de los católicos, no alborotamos ni impedimos su libertad ni sus derechos a nadie, ni estorbamos a nadie. Viva Jesús, viva María, viva México, viva toda la humanidad.
(Continua)

Anónimo dijo...

(Continuación)
Como dicen filósofos políticos: “La libertad religiosa es un requisito fundamental para calificar de libre a toda sociedad. [...] Si no existe libertad de religión ni el derecho de difundir la fe que uno profesa, no puede haber derechos de conciencia ni verdadera democracia”, comentó el sociólogo Bryan Wilson en su libro Human Values in a Changing World (Derechos humanos en un mundo cambiante). Y como reconoció recientemente un tribunal francés, “la libertad de creencia es uno de los elementos fundamentales de las libertades públicas”. Así pues, tanto si uno es creyente como si no, debe interesarse por la protección de dicha libertad. La actitud de un país ante la libertad religiosa también determina a buen grado su reputación y credibilidad a escala internacional. Un informe presentado en una reunión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, en la que se hallan representadas 54 naciones, declaró: “La libertad religiosa es uno de los valores más elevados de la constelación de derechos humanos, pues atañe a la misma esencia de la dignidad humana.
Ningún sistema que viole tales derechos (o permita su violación sistemática) puede aspirar legítimamente a pertenecer a la comunidad de estados justos y democráticos que respetan los derechos humanos fundamentales”. La libertad religiosa es una de las bases sobre las que se edifican las libertades civil, política, cultural y económica. De minarse los cimientos, se resiente todo el edificio. El profesor Francesco Margiotta-Broglio expresa concisamente esta idea: “Cada vez que se viola la libertad religiosa, se acaba conculcando otras libertades”. Aunque hay que salvaguardar todas las libertades, la religiosa debe tener precedencia.
La expulsión de Dios de las escuelas públicas es un abrirle la entrada la maligno, el cual va seguir haciendo de las suyas en esos lugares, y terminar por corromper y destruir a la niñez y a la juventud, y en general a toda la humanidad. No podemos dejar que el diablo y sus demonios sigan destruyendo a nuestros niños y a nuestros jóvenes, así como tampoco a nuestros ciudadanos en general; ellos son un tesoro de nuestra ciudadanía que es el presente y el futuro de nuestra patria democrática y de nuestro estado laico libre. Viva Jesús, viva María, viva México, viva toda la humanidad.
“Amor y paz en Dios a todos.”.